lunes, 24 de octubre de 2011

Presentaciones entre gatos

Los gatos son animales que no se toman muy bien los cambios bruscos en su vida, las modificaciones de su territorio suelen ser las que peor llevan. Habitualmente, un gato llegará a un lugar y tomará contacto de la zona, recibiendo todo tipo de percepciones sensibles que para los humanos no son detectables, el gato utilizará su olfato para reconocer los objetos del entorno y sus posibles informaciones de marcas químicas. Cuando los gatos regresan a una zona cotidiana y ven, escuchan o huelen algo distinto, suelen permanecer estupefactos unos momentos y en seguida tratan de averiguar qué ha cambiado. Tampoco se toman muy bien los viajes intempestivos de larga duración metidos en un transportín o esperando en una jaula, algunos gatos tampoco rebajan el nivel de stress por la influencia de feliway o el análogo sintético de la fracción F3 de la feromona facial felina.
presentaciones entre gatos
Cuando un nuevo gato llega a una vivienda donde ya reside desde hace tiempo un gato que se ha acostumbrado al territorio, a vincularse con el resto de individuos de la casa, a las percepciones sensibles de su entorno, la llegada del nuevo felino puede desajustar su armonía y no pasará desapercibida. Para evitar que de la sorpresa se pase a una mala relación entre gatos, hay algunas pautas para moderar la hostilidad y los sentimientos de vulnerabilidad y acoso que puede sentir un gato ante el nuevo miembro de la familia. Además es necesario tener en cuenta que la relación será diferente en función del carácter de cada gato, de las diferencias de edad y del sexo, punto sobre el cual hay que proyectar que los animales estén esterilizados de forma que se eviten embarazos no deseados y camadas de gatitos que no se puedan atender. Las diferencias de sexo y edad entre los gatos también suelen determinar algunas rivalidades, por ejemplo si el gato que habitaba la casa es adulto y bastante mayor, puede no estar muy contento de la presencia de un gatito pequeño, si dos gatos son machos, jóvenes y territoriales, tampoco suele ser al inicio una buena combinación, en el caso de las gatas, algunas se llevan bien con poca diferencia de edad, pero en cambio es bien posible que una gata pequeña rivalice e incluso acose a un gato de mayor tamaño si este es miedoso y se esconde. Algunos gatos son más tímidos que otros y no buscarán confrontación salvo si se les acosa y no tienen espacio para zafarse.
Entre gatos macho adultos suele haber una rivalidad territorial bastante fuerte, con lo cual el proceso de adaptación será mas largo, es importante que ambos estén esterilizados para evitar marcajes y posibles peleas territoriales donde se puedan hacer daño. Entre gatos adultos de diferente sexo, es importante también evitar apareamientos con embarazos no deseados, evitando no poder hacerse cargo de camadas de gatitos. La relación será variable y la adaptación puede durar bastante aunque no es tan previsible si serán amistosos. Entre un gato adulto y una cría generalmente no existe rivalidad territorial alguna debido a la fragilidad que los cachorros representan ante un gato ya adulto, su proceso de adaptación suele ser más corto. El gatito tenderá a ocultarse antes de explorar la casa y el gato adulto podrá perseguirlo pero no se dan generalmente encuentros traumáticos como entre gatos macho adultos, aunque siempre es prudente que los gatos tengan las uñas cortadas, sin la punta de la garra afilada en la curvatura, haciendo que en caso de pelea los daños por arañazos no sean más graves.
presentaciones entre gatos
El primer consejo que se recomienda es no presentar bruscamente o sin ninguna intervención a los gatos, aunque pueda parecer lo más espontáneo y natural, que el nuevo gato entre en casa y se presente junto a los demás gatos de la casa. Muchas personas preparan una sala en la vivienda donde estará aislado el nuevo gato durante un periodo prudencial de dos hasta tres semanas, teniendo allí lo que necesite, comida, agua, bandeja de arena, cama y algo de entretenimiento para explorar y estar ocupado, pero sin entrar en contacto directo con el resto de gatos, que se irán haciendo a la idea de compartir territorio, aunque puedan todos sentirse pese a las puertas. Una opción más directa en caso de que no haya bufidos ni gruñidos es dejar al nuevo gato en un transportín y esperar a que el resto de habitantes reconozca y huela al recién llegado, cuando pasen unos minutos, si todo va bien y los otros gatos ya se han retirado para ocuparse en otras actividades, abrir al gato recién llegado y que comience la exploración. El nuevo gato siempre será llevado a una clínica veterinaria antes de compartir territorio con los demás gatos, para comprobar su salud, desparasitarlo y testear enfermedades como la leucemia felina, VIF y otras enfermedades de las que podrá ser vacunado o en caso de tener inmunodeficiencia felina no podrá compartir territorio salvo con otros gatos enfermos. Cuando el nuevo gato proceda de una asociación protectora, o venga de un criadero, tienda de mascotas, etc., deberemos exigir su cartilla sanitaria y estado de salud general para evitar contagios de enfermedades. Si el gatito es encontrado en la calle, se le llevará a una revisión en la clínica veterinaria antes de incorporarlo al grupo de animales en casa. Si en ese momento no se le pudiera llevar al veterinario, se le mantendría aislado hasta confirmar un buen estado sanitario del animal.
presentaciones entre gatos
El periodo de aislamiento también sirve para comprobar el comportamiento de los gatos y ver cómo se toma el gato que ya habitaba la casa la presencia de un recién llegado, para tratar de prever si tolerará al nuevo felino, tendrá miedo sintiéndose acosado o si será muy territorial y hostil. El tamaño físico del gato no suele ser un indicador fiable, pero sí lo son sus hábitos y su comportamiento, la persona con mayor vínculo afectivo al gato sabe en general cómo es, qué le disgusta, qué rutinas tiene en casa, etc. Durante el periodo previo a una relación abierta, algunas personas dejan al gato nuevo en el trasportín y permiten que el gato casero o los gatos que ya habitaban la casa vean y empiecen a oler al recién llegado, otras personas tratan de relacionarse con ambos gatos separados en habitaciones pero le dedican la prioridad al gato con mayor antiguedad, dándole de comer primero, mimándole antes, para evitar celos. Siempre que los gatos estén sanos, algunas personas utilizan también la misma arena para intercambiarla entre los gatos, accelerando así la toma de contacto de olores y marcas químicas a través del órgano vomeronasal; también se pueden intercambiar rascadores y juguetes siempre que no haya reacciones de rivalidad.
presentaciones entre gatos
presentaciones entre gatos
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Llegada la presentación abierta, hay que estar atentos a comportamientos hostiles, gruñidos, bufidos, pelo erizado, arañazos que podrían causarles daño a ambos gatos. Ante una inminente pelea, hay que separar a los gatos, evitando ofrecer nuestro rostro durante ese momento, por ello es útil tener antes unos guantes de protección, no los mismos que usamos contra el frío, sino mucho más densos como los que se usan para trabajar en jardinería, evitando algunos posibles daños. Tendremos también a mano un pulverizador con agua bien fría y lo usaremos a chorros si hay que intervenir a distancia sobre los gatos en caso de pelea violenta, en cualquier otro caso es bueno observar tomando algo de distancia sin interrumpir el reconocimiento gatuno y la toma de contacto. Tenemos que detectar qué gato es más hostil y por qué puede comportarse así, hay gatos que son miedosos ante visitas inesperadas o desconocidos, mientras otros son curiosos y más lanzados a acercarse, otros son claramente territoriales. Hay que tratar de ofrecer momentos de vinculación a los gatos para formar buenas relaciones, como la comida compartiendo comederos, el agua, los juguetes y zonas de actividad para descargar energía, premiando el buen comportamiento y llamando la atención sobre los gatos que acosan a otros, evitando que establezcan contacto visual cuando hay hostilidad y separando con el difusor de agua hasta mejorar la situación. No debemos favorecer a un gato frente al otro salvo en la protección, ya que daría lugar a problemas de conducta posteriores y protestas con marcaje de orina y heces fuera de la arena.
Si un único gato en casa pasa mucho tiempo solo, es buena idea adoptar otro gato para que tengan compañia mutua. En caso de que haya mala relación porque un gato acosa a otro o es un gatito que desea jugar en exceso con un gato adulto que no tolera esas peticiones, se puede valorar si es viable en la familia tener gatos más jóvenes ocupados entre ellos, descargando energía con juguetes para gatos dejando al gato adulto más irascible tranquilo en una zona de descanso en la casa.

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